
Observa durante la lluvia
Desde una posición protegida mira dónde rebosa el agua o sigue un recorrido extraño. Anota tramo y condiciones. Una mancha en fachada no demuestra por sí sola que el problema sea una hoja atascada.
Fotografía lo accesible
Registra señales visibles y comprueba solo elementos alcanzables con seguridad. No subas al tejado ni te asomes para conseguir una imagen mejor. El objetivo es describir el problema, no completar una inspección profesional por tu cuenta.
Contacta con quien corresponda
En alquiler o comunidad, comunica las observaciones a la persona responsable del inmueble. Para contratar una revisión, explica daños conocidos y dificultades de acceso. Después de episodios de viento o caída de hojas puede ser útil comprobar de nuevo el comportamiento.
Guarda el resultado
Conserva fecha de mantenimiento y fotografías y observa una lluvia posterior. Si reaparece la anomalía, esa secuencia ayuda a investigar. El clima de las distintas regiones españolas cambia la frecuencia de revisión, pero no elimina la necesidad de realizar en condiciones adecuadas cualquier trabajo en altura.