
Define un uso concreto
Calcula para qué necesitas el agua y con qué frecuencia. No consideres el agua de un depósito doméstico automáticamente potable. Verifica la idoneidad del sistema y de la superficie de recogida para el uso previsto.
Revisa emplazamiento y permisos
Busca una base apropiada y acceso cómodo para inspección. Un depósito lleno pesa mucho; evita instalarlo en balcones o estructuras sin una valoración adecuada. Consulta las condiciones del edificio y las indicaciones locales españolas que correspondan.
Planifica conexiones y desbordamiento
Resuelve dónde irá el exceso de agua y cómo se mantendrá protegido el recipiente. No conectes de forma improvisada circuitos de agua potable y lluvia. Los trabajos que requieren competencia técnica deben quedar a cargo de una persona cualificada.
Incluye limpieza y revisión
Sigue las instrucciones del equipo y comprueba entradas, cierre y posibles fugas. Registra el uso real para saber si la capacidad elegida tiene sentido. Durante periodos secos, consulta las disposiciones municipales: disponer de un depósito no sustituye la necesidad de un plan responsable de riego.