
Localiza la entrada de calor
Anota qué ventanas reciben sol y cuándo aumenta la temperatura interior. Observa varias jornadas. Una habitación bajo cubierta puede comportarse de forma distinta de otra orientada a una calle sombreada.
Utiliza la protección disponible
Revisa persianas y otros elementos existentes y organiza su uso antes de que la estancia se caliente. Para toldos o cambios exteriores, comprueba permisos y montaje seguro. No improvises instalaciones expuestas al viento.
Compara interior y exterior
El IDAE aconseja aprovechar los periodos exteriores más frescos para ventilar en verano. Decide según condiciones reales y respeta necesidades del edificio, seguridad y calidad del aire. Abrir por una hora fija no asegura que entre aire más fresco.
Prepara días especialmente calurosos
Consulta avisos de AEMET y las recomendaciones sanitarias oficiales. El confort doméstico no sustituye la protección de personas vulnerables frente al calor. Si el problema se repite, solicita una evaluación de la vivienda y sus sistemas antes de encadenar compras que no resuelven la causa.