
Haz un mapa básico
Señala cocina, baño y lugar de secado de ropa. Identifica ventanas utilizables y sistemas de ventilación existentes. Una vivienda con extracción mecánica no debe gestionarse únicamente con consejos pensados para otra que funciona de forma distinta.
Relaciona revisión y actividad
Observa qué ocurre después de cocinar o ducharse y sigue las instrucciones de los equipos. No modifiques ajustes al azar. Mantén el mantenimiento previsto y consulta si desconoces la función de rejillas o aberturas.
Facilita los gestos habituales
Deja accesibles las ventanas y no tapes entradas de aire con muebles o cortinas. Considera seguridad, animales y condiciones exteriores. Una rutina que exige mover muchos objetos cada vez resulta difícil de mantener.
Investiga problemas persistentes
Anota condensación, olores u otras señales que se repiten y solicita una valoración adecuada. En España, el IDAE ofrece información sobre vivienda y energía, pero una guía general no diagnostica tu instalación. No intentes resolver todos los síntomas sellando más o abriendo durante un número fijo de minutos.