
Revisa lo que ya tienes
Mira despensa, nevera y congelador y comprueba qué alimentos siguen siendo idóneos. Utilizar las existencias es parte de la planificación. No necesitas comprar una cesta nueva para que cada comida encaje en un calendario de temporada.
Pregunta por procedencia
Observa la oferta del mercado y consulta origen cuando resulte útil. España tiene regiones y condiciones de cultivo diversas: un calendario general no demuestra que un producto sea local esa semana. Distingue estacionalidad, procedencia y método de producción.
Elige recetas adaptables
Prepara pocas ideas que admitan ingredientes disponibles y ajusta el trabajo a tus horarios. Mantén variedad y una alimentación acorde con tus necesidades. Para requisitos nutricionales específicos consulta a una persona cualificada, sin atribuir efectos terapéuticos al origen local.
Compra cantidades realistas
Deja margen para cambios y organiza el uso seguro de sobras. Actualiza la lista tras cocinar y observa qué quedó sin utilizar. Esa información permite mejorar el siguiente menú y evitar compras motivadas solo por una oferta o por el aspecto atractivo del puesto.