
Examina cada recipiente
Busca grietas, bordes frágiles y deformaciones. Separa lo que no puede utilizarse y consulta el destino local según material. Una maceta que resistió almacenada puede fallar cuando se llena de sustrato húmedo.
Distingue funciones
Comprueba volumen, estabilidad y drenaje. Un cubremacetas decorativo no cumple necesariamente la función de un recipiente de cultivo. Reúne platos compatibles y evita soluciones que produzcan vertidos o acumulaciones no previstas.
Limpia con criterio
Retira residuos y sigue un método apropiado al material. Si la planta anterior tuvo una enfermedad, consulta precauciones adicionales. No destines al cultivo de alimentos recipientes con un uso químico previo desconocido.
Compra solo lo que falta
Guarda el material utilizable de forma accesible y anota tamaños disponibles. En un piso español con poco almacenamiento, ver toda la dotación puede evitar duplicados. Vincula cualquier compra al plan de cultivo y considera también cuánto pesará y cómo moverás el recipiente cuando esté lleno.